Desde que son niños, debemos elogiar los logros de nuestros hijos
Desde que son niños, debemos elogiar los logros de nuestros hijos

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un seco de res con frijoles, arroz graneadito, ensalada y, para la sed, una jarrita de manzanilla calientita. “María, mañana se celebra el en nuestro país, así que la fecha es ideal para que los adultos recordemos que los pequeños necesitan crecer en medio del amor, la enseñanza de los valores y la disciplina para que de adultos sean buenos ciudadanos. Algunos consejos de los expertos para la crianza de los hijos:

Dele tiempo a sus hijos: Ellos necesitan y buscan la atención de sus padres, así que trate de comer con ellos, salgan a pasear o pasen ‘una noche especial’ una vez a la semana. Cuando los hijos son adolescentes hay menos oportunidades de pasar tiempo con ellos, pero asista a sus eventos y siempre esté disponible cuando quieran hablar.

Estimule la autoestima de su hijo. Desde que son niños elogie sus logros, aunque para usted carezcan de mayor importancia, pues eso los hará sentirse orgullosos. Las palabras y acciones de un padre tienen enorme impacto en la autoestima de sus hijos. Permita que hagan cosas por sí solos, para que se sientan capaces y fuertes. No los compare de forma negativa con otros niños. ‘¡Haces tonterías!’ o ‘¡Te comportas peor que un niño pequeño!’ pueden hacerles mucho daño. Siempre dígales que los ama.

Establezca límites e imponga disciplina de manera coherente. La disciplina es importante para que los niños tengan comportamientos aceptables y aprendan a controlarse. Algunas reglas pueden ser, por ejemplo, no mirar la televisión hasta que no hayan hecho las tareas. Otra, prohibir los golpes, insultos y burlas hirientes. Es recomendable que primero les dé una advertencia y luego el castigo, que puede ser quedarse sin ver televisión o sin jugar. Jamás los insulte o golpee.

Reconozca las buenas acciones. Calcule cuántas veces critica a sus hijos al día. Piense cómo se sentiría usted si su jefe lo criticara en todo momento. Lo mejor es reconocer las buenas acciones: ‘Lavaste los platos sin que nadie te lo pida. ¡Eso es excelente!’ o ‘Te estaba viendo jugar con tu hermanito y le tuviste bastante paciencia. ¡Eres un gran hermano!’. Comentarios así son más eficaces para alentar la buena conducta que criticarlo siempre.

Enseñe con el ejemplo: Sus hijos siempre lo están mirando, pues es su modelo. Por eso, usted no reaccione de forma violenta, contrólese siempre, sea agradecido, amable, tolerante, generoso, respetuoso. Haga el bien sin esperar nada a cambio. Pero, sobre todo, trate a sus hijos como le gustaría que lo traten a usted”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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