El Chato Matta y la Miss
El Chato Matta y la Miss

El Chato Matta llegó al restaurante por sus tallarines rojos con pollo parte pierna, papa a la huancaína y una jarrita de emoliente. “María, asistí a un reencuentro del instituto en una peña por la avenida Brasil sin saber lo que me deparaba el destino. Cuando llegué, el baile estaba en su apogeo.

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Hice mi clásico ‘escaneo’ a las damas asistentes y vi a una hermosa señora joven, que atraía miradas ¡y me hacía señas para que me acercara! ‘Chato Matta, así te quería ver, sin ninguna mujer que te cele’. Era María Pía, la Miss Facultad de Educación en los tiempos en que yo estaba comprometido con Danita, mi eterno amor. ‘¿Te acuerdas de lo que pasó aquella semana en la casa de playa de Santa Rosa?’, me interrogó.

‘Casi no salgo viva por los celos de tus amigas. Vamos afuera para recordar viejos tiempos’. Compró un six pack de cusqueñas y nos fuimos a su cuatro por cuatro estacionada a una cuadra. Cómo no recordar esa semana en la casa de playa de Ivonne, la mejor amiga de Danita.

Fueron todas las amigas de ella, solas, sin pareja. Solo Dana y la China Miryan llevaron enamorado. La gorda Kitty llevó a su mejor amiga María Pía, ¡¡recién elegida Miss Educación en el instituto!! Desde que bajamos a la playa se hizo odiar por las chicas al lucir una tanguita de infarto. El ‘Osito’, ‘Puchito’ y este ‘Chato’ no éramos de fierro y ese cuerpo atraía como imán nuestras miradas.

Y estuvo mejor cuando se puso a bailar el tema del verano ‘Así es el calor’ de Los Abuelos de la Nada. ‘No me saques de aquí, por favor, estoy demasiado tranquilo /no quiero enterarme de nada hoy /así es el caloooor’. ‘Puchito’ se mandó a bailar con ella, el ‘Oso’ también, pero María Pía me gritó: ‘¡¡Chato, contigo bailamos como si fuera tango!!’. Las chicas la miraban con odio. Todas se fueron a la casa a tomar.

Yo me fui a comprar pescado a Ancón y dejé a mis amigos babeando por ella. ‘Chato, yo quería estar contigo, pero estaba Danita y tú te resistías a mis insinuaciones’. Es que yo amaba a Danita, pero la amiga de Kitty era una tentación. Ivonne, Charito y Miryan, novia de ‘Puchito’, habían tomado y convencieron a Dana para hacerle ‘callejón oscuro’ a la ‘intrusa’. Miryan encerró con llave a ‘Puchito’ y a mí con ‘Osito’ nos encerraron con engaños en el segundo piso.

Las chicas estaban como poseídas. ‘¡¡Venganza!!’, gritaban. ‘¡¡Hoy María Pía muere!!’. Cuando las chicas se aprestaban a darle sus ‘caricias’ a la ‘miss’, llegaron los de la Marina. ‘Los vecinos se han quejado de que hay mucha bulla y ya empezó el toque de queda. A dormir’.

La noche del reencuentro del instituto, María Pía parecía la chibola que atraía miradas. ‘¿Chato, por qué no me llevaste a Ancón?’. ‘María Pía, no hablemos de quienes ya no están entre nosotros, como mi Danita. No te voy a llevar a la playa, sino a La Posada’”. Pucha, ese Chato tiene sus historias. Lástima que no se quedó con Danita. Me voy, cuídense.

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