"The Post: Los oscuros secretos del Pentágono", película -8 de septiembre. Foto: Universal.
"The Post: Los oscuros secretos del Pentágono", película -8 de septiembre. Foto: Universal.

Mi amigo, el redactor gigantón ‘Barney’, llegó al restaurante y pidió una papa a la huancaína con sus tallarines rojos con pollo y una jarrita de cebada tibia.

“María, me encontré tempranito en la Redacción con el legendario periodista de policiales ‘El Sonámbulo’. ‘Barney, justamente estoy preparando mi charla con mis alumnos de periodismo, y trata sobre una película emblemática que nos muestra que solo una prensa libre, donde no puede meter las garras el gobierno de turno, asegura una genuina fiscalización a las corruptelas y mentiras de los gobernantes: ‘The Post’ o ‘Los papeles del Pentágono’ (2017) es un sublime homenaje al periodismo de las épocas gloriosas, en que los directores, editores, jefes y reporteros se enfrentaban en una batalla desigual, como David y Goliat, al poder y sus tentáculos con las armas de la investigación, verdad y cojones... ¡y salen victoriosos! Cuenta la historia de la propietaria del periódico Washington Post, la legendaria Katharine Graham, y su editor jefe Benjamin ‘Ben’ Bradlee (Tom Hanks) junto a un grupo de ‘tigres’ de la redacción que trabajaba una historia que podía traer inimaginables consecuencias para el gobierno y para el periódico.

Y en el ‘lado oscuro’ está el presidente Richard Nixon, quien siniestramente aparece entre las sombras de la Casa Blanca dando directivas a los órganos de poder para que estrangulen a todo periodista y periódico que se atreva a revelar que el gobierno engañó al pueblo con respecto a la guerra de Vietnam. La trama se centra en el año 1971. La guerra en Vietnam continúa y el discurso oficial es que los Estados Unidos y sus aliados vietnamitas están a punto de acabar con los ‘comunistas del Vietcong’. Pero la verdad es distinta, un informe secreto de gobierno informaba realmente lo que pasaba en Asia: ‘La guerra de Vietnam es una guerra perdida’ era la conclusión final. ¿Por qué entonces seguían enviando a miles de jóvenes soldados a morir en el infierno asiático? Las copias del informe fueron entregadas a los periodistas del Washington Post. Los editores y la dueña calificaron el material como una ‘bomba’ y lanzaron una edición donde solo publicaron una ‘carnecita’ de los ‘papeles’ que demostraban la farsa. Automáticamente, miles de norteamericanos salieron a protestar y a exigir el fin de la guerra. El presidente Richard Nixon ordena a las cortes de justicia que prohíban que siga publicando los documentos, con amenaza de cerrarlo y encarcelar a los periodistas. Pero al final, la verdad saldrá a la luz y el presidente mentiroso tendrá los días contados’”. Pucha, ese señor ‘Sonámbulo’ es un maestro.

Me voy. Cuídense.