Túnel cerca del penal Miguel Castro Castro donde pretendían fugar varios presos. (GEC)
Túnel cerca del penal Miguel Castro Castro donde pretendían fugar varios presos. (GEC)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un plato grande de olluqito con charqui, carne de chancho, arroz graneadito y su jarra de emoliente al tiempo.

“María, me encontré con el legendario periodista de policiales, El Sonámbulo. ‘Gary- me dijo- vengo del penal de Castro Castro, allí me encontré con mi amigo el general, que acompañaba al Comandante General de la Policía, César Cervantes, en la inspección del túnel descubierto por la policía, construido desde una casa vecina del jirón Santa Rosa, y que se iba derechito 200 metros hasta el penal de máxima seguridad.

‘Amigo, me reveló mi amigo policía, es muy probable que quienes financiaron esta construcción sean narcotraficantes de un poderoso Cártel mexicano, que purgan largas condenas en Castro Castro. Gracias a una gran labor de inteligencia policial, detectaron la presencia en el distrito de albañiles mexicanos llegados especialmente para su construcción. Este se estaría construyendo desde hace más de año y medio. Los obreros, que extrañaban a sus esposas ,comenzaron a frecuentar nigth clubes de Canto Grande, donde fueron chequeados por personal de inteligencia policial que les hicieron seguimiento. En la casa del jirón Santa Rosa, hasta llegó un tractor, pero los vecinos no imaginaban que estaban construyendo un túnel.

Gary, me dijo el Sonámbulo, de inmediato se me vino a la mente la sospechosa fuga del jefe del Cártel de Sinaloa, ‘El Chapo’ Guzmán, de la cárcel mexicana de máxima seguridad ‘El Altiplano’ en el 2015. Pero allí se escapó de un túnel de ¡un kilómetro y medio’ de longitud, con aire acondicionado, luz eléctrica y vagones con rieles!

Pero también recordé otra fuga carcelaria increíble, la de los 48 emerretistas incluyendo a su máximo líder, Víctor Polay Campos. Los emerretistas utilizaron uno de doscientos cincuenta metros de largo y daba a una casa adquirida por los ‘terrucos’ con dinero manchado de sangre, que obtenían de los rescates por los crueles secuestros a empresarios. Fue una cachetada al gobierno de Alan García que la compañera sentimental de Polay, Sonia Luz Padilla, se diera el lujo de retratarse matándose de la risa, justo en el túnel, en el momento de la fuga. También se publicaron otras fotografías donde los terroristas, con el puño en alto, están en la tolva del camión con el que escaparon, otra vez, sonriendo de oreja a oreja. Esa imagen de despreocupación motivó muchas sospechas y suspicacias, como que habrían recibido un ‘ayudín’ del gobierno. A solo dieciocho días para asumir la presidencia de Alberto Fujimori. en 1990, el mandatario saliente, el aprista García, le dejaba una ‘papa caliente’ al ‘Chino’.’

Pucha que tales historias de túneles. Me voy, cuídense.


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