Cada día son más los casos de delincuencia juvenil en el país. (istock)
Cada día son más los casos de delincuencia juvenil en el país. (istock)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, trabajó ayer domingo desde temprano y llegó con hambre al restaurante. Pidió una ensalada fresca y un pollito a la olla con su ajicito molido. Para calmar la sed, una jarrita con agua de carambola.

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“María, vi en el noticiero dominical de la mañana un reportaje que me llamó la atenciónestán aumentando los adolescentes que van por el mal camino y con solo 14 o 15 años se han convertido hasta en sicarios.

Esto es muy peligroso, ya que se trata de un problema que nos afecta como sociedad. Hay un denominador comun: la mayoría de estos delincuentes juveniles viene de hogares disfuncionales, donde no existe la figura paterna o materna.

Peor aún, uno de ellos tenía a ambos padres en la cárcel por drogas y robo agravado. ¿Se imaginan cuál es el futuro de ese joven?

¿Qué políticas tiene el Gobierno para rescatar a esos menores de edad de la delincuencia? En los hogares donde no hay disciplina puede pasar de todo. A los chicos que van creciendo y tienen un momento para reflexionar, piensen bien antes de terminar presos o en un cementerio. La ociosidad es ‘madre de todos los vicios’.

Estudia, trabaja, esfuérzate por ser alguien en la vida. El asunto es tener una idea clara de lo que se quiere, enfocarse en las habilidades con que se cuenta, emprender la batalla y no rendirse.

Para ello es necesario invertir tiempo y esfuerzo, es decir, no hacer las cosas con mucha prisa, sin pensarlas bien, ni dejarnos vencer ante los contratiempos o problemas que podemos encontrar en el camino. Aquí te dejo unos tips para tus lectores:

  • Tu futuro depende de ti. Ponte metas y lucha por ellas. Si necesitas ayuda, no dudes en pedirla a un familiar.
  • Elimina de tu vocabulario las palabras ‘debería’ y ‘tendría que’. Es el momento de la acción. Decídete.
  • No te preocupes por lo que no puedes controlar. Enfócate en lo que te corresponde y está dentro de tus posibilidades. Deja lo demás a un lado.
  • Deja de pensar en todo lo malo que pueda suceder. Según los psicólogos, ‘la ansiedad sobrevalora el riesgo y no valora tu capacidad para afrontarlo’.
  • Deja de enfocarte solo en dinero, eso será una consecuencia de lo que ahora siembras. Tus estudios y tu trabajo. Tu esfuerzo.
  • Si alguien te propone ir por el mal camino (robo, drogas o estafa), aléjate. Eso tarde o temprano traerá malas consecuencias.
  • Permítete fracasar. Equivocarse o fallar es normal, la perfección no existe. En realidad, de los errores se aprende.
  • El lugar donde estás no es lo que eres. No te define, puede que estés sin trabajo, pero eso no te convierte en un inútil. Busca superarte cada día”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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