Dueños de restaurantes pueden potenciar servicio de delivery por redes. (Foto: Eduardo Cavero/GEC)
Dueños de restaurantes pueden potenciar servicio de delivery por redes. (Foto: Eduardo Cavero/GEC)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por unas milanesas con papitas doradas, ensalada y, para tomar, una chicha morada fresquecita. “María, el gobierno hizo caso al clamor del pueblo que pedía, rogaba, que se acabe la cuarentena para poder trabajar. La economía está seriamente dañada, con millones de desempleados y cientos de miles de negocios cerrados.

En esas condiciones, hay que pagar las cuentas de luz, agua, deudas con bancos, matrículas, pensiones del colegio o la universidad, pagos a trabajadores, pago de locales y muchos otros más. Así que no queda otra que seguir peleándola, no nos podemos rendir. Algunos consejos de expertos para esta etapa de reactivación:

  • La clave es adaptarse. El dueño de una bodega, de un restaurante o cualquier otro negocio permitido, debe hacer uso de las redes sociales. Un negocio pequeño puede comenzar por anunciarse en redes sociales y WhatsApp, al comienzo con la familia y amigos. Ahora que mucha gente teme salir a la calle, se puede ofrecerles llevar a casa la lista de pedidos que le den por internet.
  • Los restaurantes. Hoy la diferencia la hace el servicio de delivery. Aunque no deja tantos ingresos como la atención en salón, sirve y se le puede potenciar con más publicidad en redes, WhatsApp y brindando excelente atención. El delivery, incluso, se puede hacer con bicicletas.
  • Levantar los ánimos cada día. Es fundamental dormir las horas adecuadas, alimentarse bien y por las mañanas automotivarse para comenzar la jornada con las energías necesarias para hacer frente a los obstáculos que se presentarán
  • Resistir. Hay negocios que en la pandemia han visto elevar sus ingresos, como las farmacias, pero la gran mayoría han tenido serios problemas. Hay que ser conscientes del momento y, si se tienen dificultades, bajar las expectativas en cuanto a objetivos. Sobrevivir, y ya no tener ganancias, será para muchos una meta realista. Lograrlo será un éxito.
  • Cuidar la propia salud y de los demás. Ha quedado más que claro que sin salud no se hace nada. Estar sanos es la base para trabajar y progresar. Por eso, hay que tener especial cuidado en respetar las normas de bioseguridad: Uso de doble mascarilla y hasta de protector facial, conservar dos metros de distancia ante los demás, evitar las aglomeraciones y no estar mucho tiempo en lugares cerrados. Además, hay que lavarse las manos de forma constante con agua y jabón, y desinfectar de la misma manera las superficies”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.