Hospital Almenara, Cercado de Lima. (Foto Britanie Arroyo /GEC)
Hospital Almenara, Cercado de Lima. (Foto Britanie Arroyo /GEC)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su papa a la huancaína con su arroz con pollo parte de pierna y su jarra de carambola. “María, esta ha servido para sacar lo mejor y lo peor de los seres humanos.

En los peores tiempos de la primera ola, cuando no había vacunas, el personal de salud de los hospitales se inmoló. Enfermeras, técnicos, médicos, personal de limpieza, se enfrentaron al virus para cumplir con su trabajo en los hospitales. Y decenas de estos se contagiaron y perdieron la vida en esos aciagos días.

Los policías, bomberos, militares, personal de limpieza pública, se arriesgaban en momentos en que el virus hacía estragos en el país y también se sacrificaron. Pero así como vimos lo bueno, también vimos la despreciable actitud de quienes se aprovechaban del dolor de los familiares de los enfermos para lucrar y sacarles dinero.

Primero fueron los falsos médicos que prometían ‘curar’ la enfermedad con medicinas bambas. Pero después, cuando arreció la segunda ola y los hospitales colapsaron y ya no había camas De Cuidados Intensivos, aparecieron como ‘buitres’ seres humanos sin corazón que empezaron a lucrar con la desesperación de los familiares de los enfermos graves, quienes ofrecían ‘conseguir una cama UCI’ por el pago de miles de soles, pese a que los hospitales eran del Estado.

Una de estas mafias eran los siniestros que estafaban a los pacientes y sus familiares prometiéndoles camas y cobraban sumas exorbitantes.

Lo increíble y condenable es que la cabecilla de esta banda, según la denuncia de la Fiscalía, era la exvoleibolista de la selección peruana e involucró en este malévolo negocio a su propio hijo.

Fue Nicolet Castañeda quien hizo la gravísima denuncia, pues su padre murió pese a que su tío pagó 82 mil soles para que trasladaran a José Castañeda de una cama de hospitalización a una UCI. Los audios son prueba de cómo la exvoleibolista le explica el ‘procedimiento’. Le dice ‘hay quinientos en lista y muchos no llegan, si pagas te doy la cama con enfermera propia y médico. Va a tener cuidado las veinticuatro horas’.

Tenía como cómplices a Vanessa Muñoz, que se hacía pasar como enfermera, pero cínicamente ahora niega que le depositaron el dinero. También dos trabajadores del hospital integraban la banda. El hijo de ‘Chichi’, primogénito del exfutbolista Juan Carlos Bazalar, fue el que recibió el dinero y lo ‘pitufeó’ en cuentas de los hijos de los malos trabajadores y del esposo de Vanessa Muñoz”. Pucha, qué vergüenza que una deportista con títulos sudamericanos haya terminado, según la Fiscalía, delinquiendo. Me voy indignada. Cuídense.

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