Crimen conmocionó a todo Tarapoto. (Foto: Giancarlo Ávila)
Crimen conmocionó a todo Tarapoto. (Foto: Giancarlo Ávila)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su papa a la huancaína, tallarín al pesto con su churrasco a la inglesa encima y su jarrita con agua de maracuyá.

“María, llegué tempranito al diario y me encontré con el legendario periodista de policiales, ‘El Sonámbulo’. ‘Coleguita -me dijo-, estoy contento porque agarraron al maldito feminicida César Labarreda, alias ‘La Roca’, conocido como ‘El monstruo de Tarapoto’. ‘La Roca’ cometió un doble crimen execrable, que merecería una pena de muerte. No solo asesinó a cuchilladas a su pareja Jenny Rojas Aranda, una agraciada empresaria de calzado de Tarapoto. Sino que previamente violó y estranguló a la hija de esta, de doce años. ¿El motivo? La empresaria se había dado cuenta de que Labarreda no era el empresario exitoso que decía ser, sino un vividor que le robaba dinero y alhajas. Su familia ya se había dado cuenta de la ‘joyita’ que era, pero ella estaba ciega de amor. Cuando su hija tenía once años, lo conoció en la célebre ‘Fiesta del perol’, en Trujillo. Labarreda era el típico ‘encantador de serpientes’, que le ‘pintó pajaritos’ y le dijo que podían exportar su calzado a Estados Unidos y Australia porque tenía muchos contactos.

La verdad es que no tenía nada de ‘contactos’, solo se dedicaba a hacer de ‘chofer’ en el camionetón de la guapa Jenny. Hasta que ella se quitó la venda de los ojos cuando vio que su pareja andaba muy ‘cariñoso’ con una tarapotina y hasta con su hija de doce años y esta se lo alertó. Según sus hermanos, les dijo que ya habían terminado la relación y quedaron como amigos y lo iba a desalojar de su casa. Fue su mortal error. Esa tarde fatídica, la víctima cometió otro error, al pedirle que la llevara al centro a arreglar un negocio. En la casa se quedaron su hija y su empleada, quien se retiró a la hora. En las cámaras se ve que el ‘pelado’ regresó e ingresó a la casa donde estaba la niña sola. La necropsia arrojó que ella fue violada y estrangulada. Cuando la madre regresó a la casa, la ‘cosió’ a cuchilladas, relató la hermana que la encontró, Jenny estaba muerta en la puerta. Seguramente ella intentó pedir ayuda al ver a su hijita muerta.

El psicópata, según la familia, todavía se quedó tomando refrescos y galletas toda la noche esperando que terminara el toque de queda. Y recién a las cuatro de la mañana huyó robando joyas, dinero y la camioneta de la víctima, la que abandonó en Cajamarca. Los familiares esperan que le den cadena perpetua y que se pudra en prisión’”.

Pucha, hay individuos que no se les puede llamar seres humanos, sino monstruos, como ‘La Roca’.

Me voy indignada. Cuídense.