Pancholón: El Chato Matta cuenta qué pasó cuando Mary llegó de España 'forrada' en euros

El Chato Matta, el amigo de Pancholón , perdió en el amor por su mala cabeza. 

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Mary llegó de España con sus hijitos y muchos euros.

Mary llegó de España con sus hijitos y muchos euros.

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El Chato Matta llegó al restaurante por un espectacular lomo a la huancaína y una jarra de agüita de cocona. “María, siempre pasan cosas extrañas en mi vida. Pancholón estaba con unas terribles el viernes y me reventaba el celular para tomarnos un Cartavio XO, pero yo estaba ‘bajoneado’. Llegué a casa, me di un baño, puse una película, pero estaba en otra, Mi mente volaba. Estar solo tiene sus ventajas, pero a veces la nostalgia me invade. Mi cama la siento fría. Tú sabes que estoy separado desde hace años por mi mala cabeza. Sufrí mucho tiempo, hasta que la soledad se casó conmigo. Tengo mis aventuras con las amiguitas de Pancholón , pero nada serio. Los tiempos han cambiado. Ahora con el Facebook, encuentras a medio mundo y en una se te regalan. Justamente, hace un mes una de ellas averiguó un ‘face’ trucho que tengo y se conectó conmigo desde España. ‘Chatito, nadie me daba razón de ti. Te has perdido, pero Elizabeth sigue todos tus movimientos y ella me dio tu ‘face’. Llego a Lima el lunes, recógeme en el aeropuerto. Con el viejito no pasa nada. Vivo en una bonita casa, pero hago mi vida. Lo peor que le puede pasar a una sudamericana alegrona es casarse con un tío aburrido, así sea rico. Es un enfermo de los celos y cuando se emborracha me quiere pegar, pero a mí se me sale la ‘rica Vicky’ y no puede conmigo’.

María, ‘la loca Mary’, llegó de España forrada en euros con sus hijitos, pero los dejó en casa de su mamá y sacó un tour a Paracas. ‘Chato, ¿te acuerdas de nuestro primer campamento en ‘León Dormido’? Nunca lo olvidaré porque fui tuya por primera vez. Ahora te invito a un hotel cinco estrellas. Aquella vez no teníamos ni para pagar ese trago horrible, creo que se llamaba ‘Cien fuegos’, ahora alquilaremos una suite frente al mar’. La pasaba bien con Mary. Una noche, cenando al borde de la piscina, me hizo una propuesta. ‘Chato, vente conmigo a España. Con mi divorcio sacaré tanta plata que podrás vivir sin trabajar o ‘cachuelear’ en lo que quieras, para que le mandes plata a tus hijitos’. Me puse a pensar seriamente en sus palabras. Mary estaba guapa, enterita y sentía que me apreciaba, pero a mi edad ya no estoy en condiciones de volver a formar un hogar. Es como empezar de nuevo y me aburre. Puedo salir, pasar un fin de semana, pero no soportaría vivir con alguien. Además, mis hijos se encuentran en una edad difícil, su madre trabaja y deben estar chequeados por su padre, más en estos tiempos de tanto enfermo, mañoso y violador. Le expliqué a la ‘loquita’ mis razones para no irme con ella: ‘Amo demasiado a mis hijos. Ya sufrí el tener que irme obligado de la casa, no voy a sufrir el doble al abandonar el país. Tú eres como yo, Mary, no habrás sido buena esposa por culpa de ese viejo celoso, pero tus hijos te adoran y no pueden estar sin ti. Los míos también me necesitan. Perdóname y tomemos la última copa de vino en esta linda noche llena de estrellas’”. Pucha, ese Chato perdió a su esposa por mujeriego y por dejarse llevar por el cochino de Pancholón . Me voy, cuídense.

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