En 1978 “Chacalón” junto al músico, arreglista y compositor, José Luis Carballo forma su agrupación “La nueva crema”.  (Foto: GEC Archivo Histórico)
En 1978 “Chacalón” junto al músico, arreglista y compositor, José Luis Carballo forma su agrupación “La nueva crema”. (Foto: GEC Archivo Histórico)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por sus tallarines verdes al pesto, un churrasco montado encima y su jarrita con chicha morada.

“María, ayer, a pesar de que había toque de queda, en los cerros se destaparon las botellas y se brindó por el cumpleaños del recordado ‘Faraón de la cumbia’, ‘Papá Chacalón’. Lorenzo Palacios murió en 1994 víctima de una diabetes mal tratada. Hoy tendría 71 años. Chacalón fue el verdadero ídolo de esa Lima provinciana que llegaba por millares a las pampas y cerros aledaños a la ciudad. Justamente su más grande éxito, ‘Muchacho provinciano’, se convirtió en un himno para todos los migrantes. Sus conciertos eran multitudinarios en la entonces ‘Carpa Grau’. ‘Cuando Chacalón canta, los cerros bajan’ era el lema de sus seguidores. Los inicios del cantante los pudimos ver en la recordada miniserie ‘El ángel del pueblo’, basada en su vida, donde el notable y recientemente fallecido actor Gustavo Cerrón encarnó magistralmente al chichero. De niño, empezó cantando huainos en los maleados bares y restaurantes de San Cosme y La Parada, para ayudar a su familia.

También ejerció de ambulante vendiendo humitas y aprendió el oficio de zapatero. Pero lo suyo era la música. A los 15 años formó la banda Los Amigos del Barrio.

María, entrevisté a Chacalón en 1991, en su casa-búnker frente al cementerio El Ángel, un condominio cerrado con seguridad en medio de un barrio movidazo de Barrios Altos. Allí nos contó las partes difíciles de su vida, como que había estado un año en el penal de Lurigancho por una bronca con pico de botella con un borracho que quiso agredirlo por un lío de faldas. Pero en lugar de salir a delinquir, siguió con la música.

Su hermano Alfonso, el famoso ‘Chacal’, cantante del grupo Celeste, lo jaló para que lo reemplazara en la agrupación. Ese fue su despegue. Se volvió una estrella de la emergente chicha y luego formaría su propio grupo, Chacalón y la Nueva Crema, en homenaje al grupo de rock inglés Cream, de Eric Clapton.

Con esa fusión de rock, cumbia y huaino se haría legendario. Falleció repentinamente, sumiendo en el dolor a sus fans. A su entierro llegaron 30 mil personas y actualmente su tumba es visitada todos los días por gente humilde que le deja flores y le pide un milagrito, porque en vida fue generoso”.

Pucha, qué pena me da recordarlo.

Me voy, cuídense.