Seño María: La tercera ola | Foto: GEC
Seño María: La tercera ola | Foto: GEC

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una sabrosa chuleta de chancho doradita con arroz blanco, ensalada de tomate, ajicito molido y refresco de maracuyá. “María, en calles, galerías y emporios comerciales, ya se vive el ambiente navideño. Miles y miles de personas llegan a diario a hacer sus compras, pese a la crisis económica que vivimos y a la pandemia que ahora está rondando con su variante ómicron.

MIRA ACÁ | La Seño María: Seamos mejores

La amenaza de una tercera ola por coronavirus en el Perú es real, ya hay algunos casos de rebrote y pese a ello seguimos con zonas de evidente aglomeración. Acá respetamos las creencias de cada persona, pero los especialistas en salud pública han precisado que la mejor manera de evitar la muerte es la vacunación. Ahora vamos por la tercera dosis y es necesaria ponérsela. Eso no impide que te puedas contagiar, pero sí te puedes salvar de que termines grave en una cama de Cuidados Intensivos.

Se acaban de dar medidas para evitar fiestas o reuniones por Navidad y Año Nuevo, lo cual ha provocado muchas reacciones en contra de un cierto sector de la población. Pero el Ministerio de Salud ha precisado que se está tratando de impedir que el 15 de enero las camas UCI estén llenas de contagiados. Hay que cuidarnos, no queda otra.

Aquí algunos consejos que nos pueden ayudar:

  • Si sale a comprar, que sea rápido. Planifique bien. No es momento de ‘ir a ver qué hay’ ni de pasear.
  • Evite ir a lugares cerrados y para nada ingrese si hay muchas personas (aglomeración).
  • Higiene frecuente de manos y ambientes ventilados, incluso en la casa.
  • Nada de besos, abrazos ni contacto personal directo con quienes no viven con usted en casa.
  • Mascarilla y distancia física de 1.5 metros si alguno empieza a sentir calentura o que ‘se quiere resfriar’.
  • No comparta platos, cubiertos ni el mismo vaso. Tampoco brinde con choque de vasos, pues los bordes pueden estar potencialmente contaminados.
  • No se embriague, eso podría alterar su juicio e impedir sus medidas de seguridad.
  • No se frustre ni reaccione mal por lo que ‘no se puede’. La excesiva preocupación, fastidio y descontrol es captada por los niños. Haga que se sientan seguros.
  • Demuestre real cariño cuidando a los demás y a sí mismo”.

Gary tiene mucha razón. Me voy, cuídense.

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