Planea bien tu día

Esta vez la Seño María y el fotógrafo Gary nos brindan consejos para no descuidar nuestra concentración y enfocarnos en nuestro trabajo, así como en nuestros objetivos.

Seño María

ffdddd

Elimina las distracciones de acuerdo a tu actividad laboral.

Mi amigo Gary llegó por su pepián de choclo con pavita y una jarrita de refresco de carambola al tiempo. “María, ahora que el tren de vida es más agitado y tenemos que ocuparnos de muchas cosas a la vez, las personas tienden a desconcentrarse con facilidad de lo que están haciendo, ya sea trabajo, estudios y hasta actividades domésticas. Según las investigaciones, uno de los mayores enemigos en los centros laborales es la falta de concentración causada por las constantes reuniones (muchas veces improductivas), la interrupción de los compañeros, las llamadas telefónicas y muchas otras distracciones.

Esto se da no solo en el trabajo, sino en cualquier otra actividad que se realice. Por ejemplo, un estudiante que está haciendo un trabajo en la computadora puede ser interrumpido por una llamada al celular, un mensaje por WhatsApp y otros. Todo esto causa estrés, ansiedad y puede afectar seriamente la salud emocional y física. La concentración permite desenvolvernos con eficiencia y sin demora, por lo que es muy importante en cualquier actividad. Aquí te dejo algunos tips.

Define tus objetivos de cada día. Es mucho más fácil concentrarse en las tareas cuando se han programado a tiempo.

Divide cada actividad en pequeñas tareas.
Un plan de acción te ayudará a empezar y completar cada una.

Descubre cuáles son tus mejores momentos. Por lo general, se tiene un nivel alto de energía y concentración al principio del día, y luego este va disminuyendo. Pero no todos funcionamos igual.

Que tus compañeros de trabajo
conozcan los momentos en que no te deben molestar.

Elimina las distracciones. En la medida que sea posible, de acuerdo a tu actividad laboral, procura silenciar el celular, cerrar el correo electrónico y las redes sociales.

Organiza tus descansos. Si una tarea lleva mucho tiempo, descansa de vez en cuando y recarga las pilas.

Cada vez que logras un objetivo, regálate una recompensa. Realiza lo que más te gusta: lee, juega algo, ve televisión, conversa con alguien.

Crea un entorno adecuado. Mantén tu mesa de trabajo limpia y ordenada, y elimina todo aquello que pueda distraerte.

Come de forma equilibrada. Además de ser bueno para tu salud, te ayudará a ser más productivo. Cuando se tiene hambre, es difícil concentrarse.

Duerme lo necesario. La falta de descanso no solo afecta la salud, sino también la claridad al pensar y, por lo tanto, la productividad”. Tiene mucha razón mi amigo Gary. Me voy, cuídense.

Ir a portada