Vacaciones escolares

La Seño María y el fotógrafo Gary conversan sobre la importancia de las vacaciones escolares en nuestros niños.

Seño María

Es muy importante que ......

Una buena alternativa para que los niños no estén pegados a una pantalla, son los cursos de verano.

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Seño María

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un menú marino que incluye un rico cebichito, jalea de mariscos con cremitas, una causa rellena de langostinos y, para tomar, una chicha morada fresquecita. “María, las vacaciones escolares son un tiempo maravilloso porque los chicos están más en casa. Si el trabajo y otras obligaciones lo permiten, los padres podrán disfrutarlos un poco más que en el resto del año, ya sea durante la semana o los sábados y domingos, pues además ya no tienen la obligación de las tareas escolares.

Podrán conversar más con ellos, darles consejos, verlos más de cerca y darse cuenta de la forma en que están creciendo, cómo es su comportamiento, conocer sus anhelos, sus sueños, sus dudas y temores. Pueden realizar actividades juntos, como jugar, salir a pasear, leer algún libro, ver una película y, si hay algo de platita, hasta realizar un viaje. Lo importante es que compartan y, en eso deben estar incluidas las tareas del hogar, como la limpieza o la refacción de alguna puerta o ventana, tal vez pintar alguna pared.

Sin embargo, uno de los grandes problemas de esta época es que los niños y adolescentes se pegan por más tiempo a las pantallas electrónicas, ya sea el televisor, la computadora, el smartphone o la tablet. Es importante ponerles límites de tiempo, porque es perjudicial que pasen horas así. Deben leer un libro, alguna historieta, hacer deportes, en fin, aprovechar el tiempo de forma divertida.

Una buena alternativa es ponerlos en algún curso de verano. Hay muchos y para todos los gustos. Desde deportes como fútbol, vóley o natación, hasta los artísticos como la pintura, teatro, danza o la enseñanza para tocar instrumentos musicales como la flauta, guitarra o cajón. Lo importante es que los chicos elijan lo que más les gusta. No se les puede obligar a hacer algo que no quieren, pues hay que pensar que están de vacaciones y no tenemos derecho de malograrles ese tiempo que es tan especial para ellos. ¡Son sus vacaciones! Salvo que tengan algún curso jalado del colegio por el que deban ponerse a estudiar a conciencia, este tiempo es para que lo disfruten y aprendan algo de forma divertida.

Eso sí, los padres tenemos la obligación de ver el lugar donde estudiarán y la seriedad de los profesores. Lo ideal es acompañarlos durante toda la clase, especialmente a los más pequeños. También es importante que no salgan ni regresen a casa solos, sino que lo hagan con un adulto responsable. Hay que aplicarles protector solar antes de ir a la calle, sobre todo si harán actividades al aire libre. Además, deben llevar agua y frutas para que estén permanentemente hidratados”. Gary tiene razón, me voy, cuídense.

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