Elegir bien una silla de oficina es importante para nuestra espalda pero también para las articulaciones o la circulación sanguínea. (Foto: GEC)
Elegir bien una silla de oficina es importante para nuestra espalda pero también para las articulaciones o la circulación sanguínea. (Foto: GEC)

A raíz de la pandemia, el ha tomado protagonismo en la vida de muchas personas. Algún espacio de la casa o el departamento es el elegido para las actividades que solían ser en oficinas. Por eso, es fundamental preparar el lugar destinado al trabajo y contar con los elementos básicos, como lo es una silla de oficina, para realizar las actividades laborales sin padecer malestares ni ningún otro problema de salud.

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Tu prioridad: una buena postura

Una buena postura forma parte importante de nuestra calidad de vida. De hecho, lo contrario podría causar consecuencias negativas, tales como molestias, dolor, cansancio o fatiga, además de lesiones músculo esqueléticas (síndrome del túnel carpiano y hernias a nivel cervical, por ejemplo), alteración del sueño y del sistema vascular, etc.

Permanecer en una silla durante muchas horas puede provocar algunas de esas complicaciones, más aun si estás todo el tiempo en una silla que no está diseñada para soportarte por tanto tiempo. ¿Cómo, entonces, elegir la silla de oficina ideal?

1. Altura

Es importante que la altura se pueda adaptar de manera que los pies queden apoyados en el suelo, en posición de 90 grados de cadera, rodilla y tobillo. Esto te permitirá generar una óptima alineación con el tronco o columna.

2. Apoyo de la espalda

Aquí hablamos del respaldo y lo principal es que “permita mantener las curvaturas fisiológicas normales durante la posición sedente”.

La zona posterior de la articulación de la rodilla (hueco poplíteo) debe quedar libre de presiones excesivas que puedan generar molestias u otros síntomas en los miembros inferiores.

3. Profundidad

Aquí hablamos del respaldo y lo principal es que “permita mantener las curvaturas fisiológicas normales durante la posición sedente”.

4. Apoyo a nivel cervical

Algunas sillas lo traen incorporados y regulables. En caso no sea así, se pueden anexar estos complementos.

5. Apoyo de brazos móviles

Los brazos deben quedar alineados a la altura de la mesa para poder trabajar en una posición agradable. Por lo mismo, es necesario que el apoyo en antebrazos permita una angulación de codos entre 90 a 105 grados aproximadamente. Además, las manos deben quedar en el aire.

6. Soporte basal

Puede tener ruedas o no, pero esta base tiene que ser amplia y estable para evitar accidentes.

¿Para qué sirven las pausas activas?

No solo importa elegir una buena silla. También debes considerar tener pausas activas dentro de tu jornada laboral. Estas son breves descansos durante que sirven para recuperar energía, mejorar el desempeño y eficiencia en el trabajo, a través de diferentes técnicas y ejercicios que reducen la fatiga, disminuyen los trastornos musculoesqueléticos y previenen el estrés.

En este descanso, debes ponerte de pie y realizar movilidad articular de todas tus articulaciones, realizar estiramientos de la musculatura implicada en el trabajo que realizas, además de caminar y beber agua.

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