son el bastión del cuerpo, como piezas de un rompecabezas que embonan perfectamente en áreas específicas y que, una vez unidas, constituyen un todo. El ser humano posee de 75 a 100 billones de células, algunas de ellas con apenas 0.01 mm de diámetro y con múltiples tareas por cumplir.

El trabajo de las células humanas es diverso. Algunas que comparten características estructurales se reúnen y forman tejidos especializados en una o más funciones, pero otras tienen una única función especializada. Por ejemplo, los glóbulos rojos o eritrocitos son células de la sangre encargadas de transportar el oxígeno a los tejidos corporales, las células fotorreceptoras de la retina originan señales eléctricas al detectar luz, y los espermatozoides tienen la misión de fecundar un óvulo.

¿Qué es la célula?

La célula es la unidad básica, estructural y funcional de los seres vivos. La palabra célula es de origen latín cellula.

Compuesta por un citoplasma y un núcleo y protegida por una membrana, si por algo se caracteriza la célula es por su capacidad de reproducirse de forma independiente.

El citoplasma, situado entre el núcleo y la membrana, cumple tres funciones principales. Por un lado la nutritiva, ya que cuenta con sustancias que luego se transforman en energía. Por otro, la de almacenamiento de sustancias de reserva. En último lugar la función estructural, que además de darle forma a la célula, es la clave de todos sus movimientos.

Tipos de células

Células procariotas

Estas células tienen una estructura básica sencilla sin organelas con membrana y no poseen núcleo, por lo que su material genético se encuentra disperso en el interior de la célula (citoplasma). Las células procariotas son las más pequeñas y tienen un tamaño de entre 1-5 µm. Las células procariotas fueron las primeras formas de vida en la Tierra, y estos organismos son mucho más simples que los eucariotas. Todos los seres vivos formados por células procariotas son unicelulares.

Células eucariotas

Las células eucariotas tienen una estructura más compleja que las procariotas y poseen organelas con membrana especializadas en su citoplasma. La característica principal de este tipo de célula es que tiene un núcleo definido, donde se encuentra su material genético. Las células eucariotas son más grandes que las procariotas, pero tienen tamaños que pueden variar ampliamente entre 10-100 µm.

Estas células aparecieron más tarde que las procariotas en la historia de la Tierra y constituyen un paso adelante en la especificidad de la vida, ya que permiten un mayor rango de complejidad. Las células eucariotas suelen formar parte de organismos complejos y multicelulares, aunque también pueden constituir organismos unicelulares (como las levaduras).

Las células de organismos vivos tienen un tamaño microscópico. Los seres vivos pueden clasificarse en unicelulares (si tienen una sola célula) o en pluricelulares (si cuentan con muchas, como es el caso de los humanos, que tienen cientos de billones).

¿Cómo se constituyen las células?

La célula es una estructura constituida por tres elementos básicos: membrana plasmática, citoplasma y material genético (ADN). Las células tienen la capacidad de realizar las tres funciones vitales: nutrición, relación y reproducción

Funciones de las células

Funciones estructurales: Se encargan de construir los tejidos, como la grasa, el músculo y los huesos, que dan soporte al cuerpo y a sus órganos.

Funciones secretoras: Generan sustancias indispensables para la vida y la autorregulación del organismo, como lo hacen las mucosas o las glándulas.

Funciones metabólicas: Descomponen los nutrientes o transportarlos a lo largo del cuerpo, como hacen respectivamente las células digestivas en el intestino y los glóbulos rojos en la sangre.

Funciones defensivas: Ayudan al organismo a defenderse de agentes externos y eliminarlos, o a combatir enfermedades, como lo hacen los glóbulos blancos.

Funciones de control: Se encargan de coordinar la enorme diversidad de procesos del cuerpo, transportando información y generando reacciones específicas a estímulos determinados, como es en el caso de las neuronas.

Funciones reproductoras: Se combina con otras células sexuales provenientes de otro organismo de la misma especie para dar lugar a un nuevo individuo o se dividen por su propia cuenta por mitosis para producir un nuevo individuo idéntico al parental.