Las palmas del público y las voces de los futbolistas sobre el césped fueron hoy los únicos sonidos audibles en las gradas del Estadio de Saitama 2002, donde unas 7.000 personas contemplaron en riguroso silencio un partido de la liga japonesa. Fuente: [EFE]

  • Redacción Trome
  • Domingo 27 de septiembre del 2020, 14:22
  • Duración: 01:23