| El video de una pequeña de apenas 10 años de edad se ha vuelto viral en , Instagram y Twitter luego que indicara en él que habló con Dios y este le advirtió que no debe salir de casa este martes 21 de abril debido a que todo aquel que pise la calle puede encontrar la muerte de manera instantánea. La niña indicó que revela al mundo este llamado divino porque el ser supremo le dio la autorización para hacerlo.

"Yo siento algo en mi corazón así como si algo me diría que quiero ir después del almuerzo, después de la cena, así algo siento. Allí aparecen dos ángeles así con su armadura en la puerta, color blanco. Eli, es un ángel, puro, blanco, entonces me dijo: ‘¿Tú eres Maricielo?’ Yo le dije: sí soy yo. Entonces me dijo: ‘Vamos a ver al señor'”, comienza contando.

“El martes 21 va haber esa enfermedad y él (Dios) me dijo que sí y que no salgan de su casa, y yo le dije si tenia permiso de hablar a mis familiares, al mundo y me dijo que si puedo, pero si ellos no quieren escuchar, entonces ellos verán. Entonces los que no hacen caso, esa enfermedad va a agarrar a los que están afuera. Los que estén afuera no se van a infectar, de inmediato van a morir", reveló la pequeña de 10 años que dio una entrevista en Radio Sauce 99.7 FM, emisora de la región de San Martín, donde explicó la revelación que tuvo.

La niña aprovechó para repetir el mensaje que Dios le dio permiso de revelar: "Yo les digo que no salgan de su casa el día martes porque va a venir una enfermedad más fuerte que el coronavirus y que les va a agarrar la muerte y de inmediato. Yo no más les digo que no salgan de su casa”

¿PLAGA APOCALÍPTICA?

De acuerdo al libro de Éxodo de la Biblia, este anuncio de la niña de 10 años se asemeja a la décima y última plaga que cayo sobre Egipto y el cual señala la muerte de todos los primogénitos. Dios ordenó a los hebreos marcar sus puertas con la sangre de un cordero, ya que de esta forma no entraría el ángel de la muerte en sus casas para matar a sus primogénitos. Primero, el ángel de la muerte fue al pueblo de Gosén para comenzar su misión, pero no actuó gracias a la sangre del cordero puesta en los umbrales de las puertas. Continuó su avance por Egipto y como no había ninguna puerta marcada con la sangre de cordero, éste mató a los primogénitos egipcios y a todo aquel que estuviera en la calle, incluyendo al hijo del faraón. Este fue el golpe más duro a Egipto y la plaga que finalmente convenció al faraón de que debía liberar a los hebreos.