Hasta el momento se viene vacunando en el país a personas mayores de 80 años, que viven en zonas con mayor número de contagios. (Foto referencial: Minsa)
Hasta el momento se viene vacunando en el país a personas mayores de 80 años, que viven en zonas con mayor número de contagios. (Foto referencial: Minsa)

| Informativo

La directora Ejecutiva de Inmunizaciones del Ministerio de Salud, Gabriela Jiménez Quinteros, aclaró algunas dudas que hay en la población respecto a la contra el para personas infectadas con este virus o que han tenido contacto con personas contagiadas.

Sobre el momento en que estas personas deben recibir la vacuna contra el coronavirus, Jiménez Quinteros señaló a este Diario que si una persona ha tenido COVID-19 en los últimos 15 días (post alta), o ha tenido contacto con un infectado, “no podrá recibir la vacuna hasta tres meses después”.

Después de este tiempo se podrá recibir la primera dosis y 21 días después la segunda dosis. En el caso de las personas que se contagiaron después de recibir la primera dosis, deberán esperar tres meses para la segunda dosis. “En ambos casos hay que considerar esta temporalidad para recién hacer la programación de la vacuna”, anotó la especialista.

Jiménez explicó que para el sector salud es muy importante que la población tenga claro que todas las personas que han tenido COVID o han tenido contacto con estas deben ser evaluadas y pasar el filtro con el personal de enfermería, a fin de definir la postergación de su vacunación.

En todos los casos, indicó que serán necesarias las dos dosis. “Para nosotros una persona protegida es aquella que ya ha recibido las dos dosis de la vacuna”, debido a que la población está expuesta continuamente “a diferentes serotipos de virus”.

Según explicó, el organismo de una persona infectada va a generar anticuerpos contra este virus. “Pero como tenemos varios serotipos circulando, no necesariamente podemos estar seguros de que ya tenemos protección natural, por eso de todas maneras tenemos que garantizar el tiempo de espera para que se reprograme su vacunación”.

La funcionaria añadió que los estudios de comprobación están demostrando que “las vacunas protegen contra las cepas circulantes en este momento”, lo que se complementa con una vigilancia estricta de las fronteras.

¿Qué pasa si un infectado se vacuna?

Jiménez respondió que en esta situación se “podría desarrollar algún efecto adverso que no es asociado a la vacuna”, es decir, no es que la vacuna provoca un daño, sino que puede darse una reacción del organismo al recibir una carga natural con la infección y otra carga con la vacuna.

Por eso, ratificó la necesidad de que los trabajadores de salud tienen que estar seguros que el vacunado no está infectado.

Insistió que si una persona sospecha que ha descuidado sus medidas de bioseguridad o ha tenido contacto con un infectado, lo mejor es esperar por lo menos dos semanas, que podría ser el periodo de desarrollo de la enfermedad.

La especialista reiteró que el sector salud esta haciendo todos los esfuerzos para garantizar una vacuna escalonada, la misma que en este momento se esta aplicando a mayores de 80 años y en lugares de mayor riesgo. Luego continuará con los otros grupos de la población, de acuerdo a la edad.

No bajar la guardia

Jiménez Quinteros aprovechó la ocasión para pedir a la población que siga cumplimiento rigurosamente las medidas de protección, como el uso de mascarillas adecuadas y en buen estado, y con el distanciamiento social.

“Un mal uso no protege las vías respiratorias y si la persona se expone a lugares de mayor circulación viral, aumenta el riesgo de infección”, subrayó.

La funcionaria recalcó que estas dos situaciones son las que generan el incremento de la transmisión del virus.



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