Violeta Bermúdez. (Foto: Andina)
Violeta Bermúdez. (Foto: Andina)

Por: Miguel Ramírez / Periodista de investigación*

”La verdad, no tengo nada que decir, porque desde que he empezado a trabajar en la PCM ni siquiera he comido un quequito en Palacio. Todos los zapatos que tengo me los he comprado mucho antes de entrar a la PCM”, así respondió la primera ministracuando un periodista le preguntó sobre una denuncia del portal ‘Sucesos’. De acuerdo con la publicación, el despacho presidencial había comprado tortas, ‘cupcakes’ y zapatos para damas y caballeros.

Si bien es cierto, al día siguiente la misma Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) aclaró dichas adquisiciones, la respuesta de Bermúdez -lejos de ser ingeniosa como ella creyó hacerlo- no fue atinada y resultó hasta burlona.

La ministra parece no entender que los ciudadanos, a través de la prensa, tienen el derecho de exigir que los gastos del dinero del Estado sean transparentes.

Lejos de tomarlo a la broma, Bermúdez también debe explicar el gasto de ¡9 millones de soles! que pretende hacer el presidente de Petroperú, Alfredo Guevara, para ‘cambiar la imagen institucional’ de dicha empresa “con el objetivo de generar un mejor posicionamiento en el mercado”.

Es decir, en tiempos en que la maldita pandemia y la crisis económica nos agobian, cuando ni siquiera hay oxígeno en los hospitales y el gobierno pregona austeridad, dicho funcionario se preocupa en hacerle una ‘cirugía plástica’ a su organismo.

“La inversión para el lanzamiento de la nueva identidad visual de Petroperú es de aproximadamente 8 millones 760 mil soles e implica acciones comunicacionales (campaña de lanzamiento), actividades de entorno (identificación de operaciones y sedes) e implementación en estaciones de servicio”, dijo Guevara el jueves ante la Comisión de Energía del Congreso.

Un dato para la ministra Bermúdez: en diciembre se dijo que dicho costo sería de S/.507.400.

Guevara también defendió la contratación del gerente general, argumentando que lo había hecho una consultora ‘caza talentos’. Por lo general, dicho privilegio se dan las grandes empresas privadas que pueden pagar los elevados montos que cobran esas consultoras.

¿Para qué hacerlo si en Petroperú existen calificados profesionales con destacada e impecable trayectoria?

La empresa estatal siempre ha estado en el ojo de la tormenta. En febrero del año pasado, el entonces presidente, Carlos Paredes, tuvo que renunciar luego de que el semanario ‘Hildebrandt en sus Trece’ revelara un audio, en donde se refería a la ministra de Economía, María Antonieta Alva, con palabras soeces.

“(Le pedí) a mi gran amiga Toni Alva, la ministra de Economía, que me dé los mil quinientos millones de dólares que estoy pidiendo y no quieren darnos. Entonces, yo voy y le digo, puta, se te cae toda la mierda, cojuda, si no me das la plata, vas a quedar como responsable”.

Petroperú es un organismo estratégico y sus funcionarios ganan sueldos astronómicos. El despilfarro es una humillación a los peruanos que están viviendo hambre y dolor.

Nos vemos el otro martes.

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