'Rice & Go' en Emprende Trome. (Foto: José Rojas/Trome)
'Rice & Go' en Emprende Trome. (Foto: José Rojas/Trome)

Por: Katty Gines

Tres amigos de toda la vida se juntaron para pensar qué negocio podían emprender y nació la idea de hacer sushis sándwichs para venderlos en eventos. La demanda fue tan grande que decidieron crear ‘Rice & Go’, una cocina oculta que incrementó sus ventas en pandemia. El chef Alonso Yipmantin y los pilotos Brian Rueda y Rodrigo Torres están felices por la gran acogida del público, han ampliado su carta y piensan abrir otro punto para llegar a más distritos.

Alonso, tienes experiencia en el mundo de la cocina, ¿dónde trabajaste?

Tengo cerca de 10 años en el rubro de la gastronomía, estuve en distintas barras de sushi, he dirigido hoteles y estuve cuatro años trabajando en ‘Sushipop’ cuando el chef Mitsuharu Tsumura (‘Micha’) estuvo a cargo, además hice una pasantía en ‘Maido’.

¿Cómo nació la idea de iniciar esta propuesta?

Alonso: Brian estaba en el mundo del jiu-jitsu y en uno de los campeonatos nació la idea de tener un módulo de venta de un producto en específico. Pensamos en hacer sushis sándwichs, así que un día hicimos 84 productos, los ofrecimos a 14 soles y se vendió todo. En octubre del 2019 decidimos crear una cocina oculta en Santa Catalina, La Victoria.

'Rice & Go' en Emprende Trome. (Video: Trome.pe)

¿Cómo es que dos pilotos están metidos en un proyecto culinario?

Rodrigo: Bueno, yo ingresé después de que ellos (Alonso y Brian) crearan este concepto, pero me metí de lleno luego de que Avianca cerrara sus operaciones en Perú y me quedara sin trabajo hasta nuevo aviso.

¿Qué es lo más atractivo que ofrecen al mercado?

Alonso: La calidad de los productos que son top, trabajamos con los mejores insumos del mercado y frescos, tratamos de dar una buena impresión con el tema del packing para que tome fuerza entre el público.

¿Qué tan importante es la atención al cliente para ustedes?

Rodrigo: Más que vender nos interesa que los clientes se lleven una experiencia de comer un buen sushi. Siempre estamos atentos a sus comentarios y, si hubo un accidente con las salsas u otra cosa, lo cambiamos.

¿Qué les dicen sus clientes acerca de sus productos?

Brian: Guau, qué rico, me encantan, voy a volver a pedirlos; pero algo que más me gustó es que nos han dicho que es uno de los mejores que han probado y que está al nivel de los mejores restaurantes.

Ustedes nacieron como un concepto de cocina oculta. ¿Cómo les fue en pandemia?

Alonso: Este era un producto para eventos, pero con esto de la pandemia fue muy favorable porque recién empezábamos a ofrecer un producto diario. Las redes sociales nos ayudaron mucho, la gente ya nos conoce. Como cocina oculta la marca se lleva muy bien y queremos dar el siguiente paso.

Su presentación es muy atractiva, ¿creen ustedes que esto influye en la compra?

Brian: Claro que sí, nos hemos preocupado mucho por los empaques, que tienen mucho color, son divertidos, creamos nuestro propio diseño. Además, le hemos agregado la frase: ‘La comida une a las personas’ y ahora en pandemia va muy bien porque la gente está en casa.

¿Qué fue lo más complicado al empezar?

Alonso: Captar la atención de la gente, yo tenía la experiencia en delivery, sabía de los tiempos de entrega, el tema del packing, la presentación, qué productos se adaptan para el reparto, pero lo nuevo era buscar clientes. Con el branding y las fotos ganamos clientela.

¿Hubo un momento en que quisieron ‘tirar la toalla’?

Brian: Hubo momentos difíciles, empezamos los tres solos, Alonso cocinaba, Rodrigo y yo empacábamos y repartíamos, y a veces las distancias eran lejanas y se acumulaban los pedidos. Fue estresante, pero sabíamos que el producto era muy bueno y no íbamos a ‘tirar la toalla’.

¿Por qué el nombre ‘Rice & Go’?

Rodrigo: Porque todo está hecho con arroz y queremos que llegue rápido a las casas.

¿Cuál es su público objetivo?

Rodrigo: Tenemos mapeados a jóvenes de 20 a 35 y 45 años, y son más las mujeres que nos piden.

Hay locales que han reducido su carta por pandemia, pero ustedes han aumentado. ¿Por qué?

Alonso: Empezamos con los sushis sándwichs que era lo de moda, luego pusimos los bowls y al ver que los clientes nos pedían makis tuvimos que agrandar la carta, incluyendo saltados y otros.

Si un joven quiere hacer una cocina oculta, ¿qué le recomendarían?

Alonso: Debe saber a qué público se dirige y tener un buen nombre con el que lo puedan reconocer, además necesita tener experiencia para que el concepto funcione, tener un producto de calidad, con eso se hace un gol en la cancha.

¿Cómo se ven a mediano plazo?

Rodrigo: Depende mucho de lo que pase en pandemia, pero nos gustaría tener una cocina oculta en San Miguel o Pueblo Libre porque nos piden mucho por esas zonas.

En un día bueno, ¿cuántos productos logran vender?

Alonso: En medio turno vendemos entre 20 y 30 productos, que es bastante para una cocina de 8 metros cuadrados y con dos personas en cocina y tres en logística.

¿Tienen su propio delivery?

Brian: Sí, tenemos 3 motos y estamos con el aplicativo de Rappi.