(Foto: Shutterstock)
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De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el 2020, más del 65% de niños menores de seis meses de edad han recibido la . Esta práctica considerada como la “primera vacuna” que recibe un neonato, contribuye a desarrollar anticuerpos, células vivas y otras sustancias que los protegen de los virus e infecciones.

La Presidente del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Latinoamericana de Pediátrica, Sarah Vega, explica que entre sus múltiples beneficios en el niño, está reducir el riesgo de muerte súbita, disminuye enfermedades alérgicas como el eccema y asma, previene la obesidad, diabetes y leucemia.

También evita la , los y reduce el riesgo de infección gastrointestinal, respiratoria, urinaria y otitis. Sin embargo, lo principal, es que favorece el vínculo de madre e hijo.

De igual forma, en la madre al amamantar, reduce el cáncer de mama y ovario, permite que el útero recupere antes su tamaño original, previene la hipertensión, ataques cardíacos, , la anemia y facilita la recuperación del peso obtenido por el embarazo.

¿LACTANTES SE SALVAN DEL COVID-19?

Dados los temores por contagio de coronavirus, algunas madres están optando por alimentar a sus bebés recién nacidos con fórmulas artificiales antes que proveer de unaSin considerar que se les está dejando de proveer al neonato de la mejor calidad de alimento existente.

La especialista menciona que el amamantar a su hijo o hija es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños. “La leche materna es un escudo protector que los protege de los virus que causan enfermedades graves como la COVID-19″, señala.

En caso, la madre diera positivo, según el pediatra de la Clínica Ricardo Palma, al realizar el amamantamiento, se debe usar doble mascarilla, protector y tener las manos bien limpias. “El contagio se da por las secreciones, estornudos u otras malas prácticas de la mujer”, aclara.

CONSEJOS

- El Organismo Mundial de la Salud (OMS) recomienda el calostro (la leche amarillenta y espesa que se produce al final del embarazo) como el alimento perfecto para el recién nacido.

- El único estímulo para aumentar la producción de leche es la succión, acorde con esto en la dieta de la madre debe aumentar su consumo de líquidos.

- Desde el embarazo, las progenitoras deben provocar el estímulo en los pechos, pues esta práctica ayudará a la producción de la leche y así evitará el bloqueo de conductos (mastitis).

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