Jacob de 10 años junto a su madre Victoria Parish, en Reino Unido. (Foto:  (Imagen: captura de pantalla | GrimsbyLive / Donna Clifford)
Jacob de 10 años junto a su madre Victoria Parish, en Reino Unido. (Foto: (Imagen: captura de pantalla | GrimsbyLive / Donna Clifford)

Un menor de 10 años dejó de caminar y ahora se encuentra postrado en una silla de ruedas luego que, según su madre, desarrolló una misteriosa enfermedad que fue provocada tras contraer un presunto COVID-19. Se trata del pequeño Jacob, oriundo de New Waltham, en Lincolnshire ().

Jacob no ha ido a la escuela desde marzo, pues se encuentra a la espera que los médicos puedan darle un diagnóstico formal de la afección que no le permite caminar, según información del medio local

Su madre, Victoria Parish, cree que podría tener el síndrome de taquicardia postural (PoT) provocado por un cuadro de COVID prolongado; además, ella misma se ha encargado de hacer su propia investigación.

“Es muy difícil cuando tu hijo no está bien. Todos sus resultados dicen que es un niño sano de 10 años, pero claramente no lo es. Ha sido como caer por un agujero negro a gran velocidad y no poder controlarlo”, sostuvo Victoria a Grimsby Live.

Contagio y síntomas

La familia de Jacob considera que el pequeño se contagió de COVID-19 luego que su padre dio positivo a la enfermedad. En ese momento todos se aislaron, pero el infante se hizo la prueba una semana después, cuando comenzó a mostrar síntomas.

Sin embargo, el resultado fue negativo a pesar que mostraba síntomas típicos del coronavirus. Y desde entonces, su estado de salud empeoró.

Jacob comenzó a experimentar mareos al ponerse de pie o simplemente mover la cabeza de un lado a otro. Después de una semana, se volvió “tambaleante” de pie.

Victoria agregó al citado medio: “Dijo que tenía hormigueos en las piernas y, a veces, en los brazos y las manos. Describe tres cosas: una pierna muerta, hormigueo y dolores punzantes”.

Debido a su condición y dificultad para caminar, Jacob se encuentra en una silla de ruedas y ha pasado los últimos tres meses en su vivienda jugando a Lego.

“Ha estado tomando estas nuevas tabletas (medicinas) durante dos semanas y han marcado una gran diferencia”, indicó la madre. En paralelo, Jacob está programado para someterse a una exploración cardíaca y una prueba de mesa basculante en las próximas semanas, pero aún no tiene una fecha de cita confirmada.

Luego de pasar por estos exámenes médicos, Jacob comenzará su recuperación, que incluirá terapia en la escuela, fisioterapia y cualquier otra cosa depende de su diagnóstico.