Los incendios en la costa oeste de han hecho que cientos de familias hispanas pierdan absolutamente todo y tengan miedo de solicitar ayuda a las autoridades locales ante el temor de que sean deportadas.

No quieren dar su información de ahorita dónde están”, dijo a “Martín Roche, un residente de Oregon, que fue a buscar información para sus amigos al centro de evacuación.

Tengo amigos que se están quedando en los parqueaderos de Walmart, en la calle. Es muy triste esto”, agregó con la voz quebrada.

El medio “Univisión” también recogió el testimonio en las últimas horas de familias que perdieron todo en medio de la tragedia y ahora no saben qué hacer para sobrevivir.

Perdimos todo. Mi hermana también perdió todo”, declaró a “Univisión” Ramona Curiel luego de perder lo que construyó a lo largo de los años en el estado de Oregon.

“Se terminó todo. Lo único que llevamos es la ropa que llevamos puesta”, dice P. Reyes tras quedarse sin casa y negocio.

La esposa de P. Reyes, Marcela Hernández, contó que estaba sola con los niños cuando empezó la tragedia. “El niño chiquito gritaba que su casa, se estaba quemando. Fue muy duro escuchar a mi hijos lo que estaban pensando cuando pasó todo”.

Las decenas de focos que arrasan la costa oeste desde hace días han dejado al menos 35 muertos desde el inicio del verano boreal, 27 de ellos en la última semana en los estados de Washington, Oregon y California.

En Oregon, donde se han reportado 10 fallecidos por los incendios, ardieron más de 400.000 hectáreas de bosque, el doble de lo que suele incendiarse cada año, dijo la gobernadora Kate Brown al canal CBS el domingo.

Las autoridades pidieron a unos 500.000 habitantes que evacuaran sus hogares, y 40.000 ya lo han hecho.

Fuente: Con información de AFP