Zoraida Ávalos respalda acuerdo con Odebrecht en el que siga contratando en Perú

La última palabra la tienen los futbolistas, quienes definen y resuelven en el verde. Hoy es ganar o ganar

El Bombardero de Trome hace un análisis de Bolivia, en la previa del segundo encuentro de la selección peruana en la Copa América.

Pisa Pelota
Pisa Pelota
Pisa Pelota

Del saque somos carnecita... Sol, playa, samba, hermosuras y Copa América. Para pasarla recontra chévere y por supuesto con un saco de maicito. Todo va a estar perfecto si la selección asegura hoy media clasificación en el ‘Maracaná’. Con el solo hecho de pisar este ‘templo’ ya hay un extra de motivación. Un resultado adverso nos arruina nuestra pequeña visita a la ‘Ciudad de la alegría’. Los ‘cacharreros’, partidores, sanos y los que le pegan al balón con los dos pies también la hacen linda. El que no gana que se vaya a llorar al río. Si queremos ser protagonistas es hora de tomar la iniciativa. Se respeta a todos, pero no nos podemos asustar con Bolivia y salir a estudiarlos como nos pasó el sábado que pecamos de tímidos. Y no va cher...

Toca borrar la imagen de este último tiempo. Desde que acabó el Mundial no convencemos a nadie, solo a las viudas del ‘Tigre’. Bolivia y Qatar son los más débiles del torneo para los que les gustan las apuestas y poner cartel de favoritos. Yo no me la creo ni mela. Este equipo viene de ser goleado por Brasil y es su última oportunidad contra nosotros. No por nivel o calidad. Simplemente porque dejará la piel y pondrá harto huevo. Eso muchas veces nos ha complicado porque ir al contacto físico no nos conviene. Espero que no cometamos el error de retroceder ni esperar la falla del rival. Hay que mejorar en los pases, en el debut estuvimos demasiado imprecisos en la culminación. El ‘León’ Zambrano ha puesto orden atrás, pero de nada vale si no la metemos. Paolo se desgasta peleando con los defensas. Hay que dársela con ventaja para que resuelva. Sí, señores...

Estoy en un hotel a una cuadra de la ‘yapla’ y veo unos bikinis y tangas infartantes. Unas curvas de fórmula uno y para recorrerlas aunque sea en un tico. Y así parece que va a arriesgar Bolivia, que cambiaría su 4-1-4-1 que no le funcionó ante el ‘Scratch’ por un 4-3-3 donde el pelucón Marcelo Martins ya no iría solo a la guerra. Ahora lo acompañarían Vaca y Fernández por los lados. Y ojito que ese despistado del chato Chumacero ya tiene en la mira a Cuevita y suave que rasca bien con ese tallarín. Por las bandas, Bejarano dejaría su lugar a Torres como lateral derecho, que fue un portón abierto con los brasileños. Después son un equipo taco 4 donde el portero Carlos Lampe tiene en su currículum que Boca Juniors lo fichó en 2018, pero solo para tomar rehidratantes en los entrenamientos y ni un minuto pisó ‘La Bombonera’ y ningún estadio argentino. Qué feo...

Ya no hay que hablar mucho. Ni analizar como Guardiola o Klopp. O maletear como el ‘Zorro Chupe’. La última palabra la tienen los futbolistas, quienes definen y resuelven en el verde. La hinchada, que viaja por avión y bus, alienta. Es ganar o ganar. O despedirse por anticipado de este hermoso y hospitalario país. Yo voy a relajarme en la arena hasta que corra el balón. Luego veré qué hago. Si celebro con una caipirinha en una mesita de algún bar con el ruido de la orilla del mar o me echo a jatear. Que el Cristo Redentor ilumine a mi selección. A mi patria. Al equipo de todos... Me voy, soy fuga.

Cargando siguiente contenido

Portada