La hija del ‘Cholo Jacinto’
La hija del ‘Cholo Jacinto’

Mi amigo, el redactor gigantón Barney, llegó al restaurante por sus tallarines verdes con su churrasco a la inglesa encima y su jarrita con agua de maracuyá al tiempo.

“María, me encontré con el legendario periodista de policiales ‘El Sonámbulo’... Barney -me dijo- todos los diarios sacaron la noticia de la captura de una joven de dieciocho años, Mayra Aucayari, quien fue atrapada por integrar una banda de estafadores de tiendas importadoras. La capturaron junto a su cómplice y fue presentada por la policía y denunciada por ese delito. Pero lo más sorprendente es que una fiscal la dejó libre y ahora la funcionaria está investigada, pero Aucayari y su cómplice andan haciendo de las suyas en la calle.

‘Coleguita -me dijo-, Mayra es nada menos que la hija menor de un sanguinario delincuente cuyas fechorías y asesinatos eran portadas de diarios en la década de los noventa: ‘El Cholo Jacinto’ Aucayari Bellido, cabecilla de la banda de los sanguinarios ‘Destructores’ y ‘Los injertos del Fundo Oquendo’. ‘Los Babys de Oquendo’ se llamaron en la unión de estas temibles bandas delictivas, que acumularon millones de dólares por sus actividades ilícitas: Criminales que alcanzaron una fama temible perpetrando famosos atracos con armas de guerra, secuestros de empresarios y asesinatos de policías y militares para sustraerles sus fusiles.

Todavía está en las retinas de los televidentes que, en 1993, asaltaron un camión de caudales que llevaba el pago de planillas de Centromin, interviniéndolo con armas de guerra en la Vía Expresa a ¡plena luz del día! El más sanguinario y cabecilla era ‘El Cholo Jacinto’. No vacilaba en asesinar a cambistas para robarles sus ‘canguros’, ni tenía piedad a la hora de escoger a las víctimas de sus secuestros, como el de la octogenaria Olga Banchero Rossi, hermana del magnate desaparecido de la pesca; el asesinato del empresario maderero Drago Bozovich en su frustrado secuestro o el de la esposa de Adrián Pollack, empresario e íntimo amigo del presidente Alejandro Toledo. Cuando cayó detenido continuó dirigiendo su banda desde el penal Castro Castro y luego desde los de máxima seguridad. El último fue el de ‘La Capilla’, en Juliaca, donde murió hace tres años de un paro cardiaco, aunque en los bajos fondos se habló de un posible crimen para ‘sacarlo de los negocios’.

‘María, me dijo ‘El Sonámbulo’, la hija del ‘Cholo’ es de otro compromiso. Es idéntica al padre, no solo físicamente sino por los genes delictivos. Desde los 17 años delinquió, pues la policía cuando allanó su casa encontró 200 mil dólares escondidos, y esa vez detuvieron a su madre, y uno no se explica cómo la chica andaba libre. Pero ahora está en la clandestinidad y seguramente seguirá por el mal camino”.

Pucha, ese señor ‘Sonámbulo’ es un gran periodista. Pero qué tal familia criminal.

Me voy, cuídense.