Una muerte digna de estar en una película de terror fue la que tuvo una mujer que acababa de dar a luz a su tercera hija, en . Ella, que había sido sometida a una cesárea, terminó decapitada por un ascensor.

¿Cómo fue que pasó ello? Pues, la pesadilla para los trabajadores del hospital de Valme, en Sevilla (Andalucía, sur de España), comenzó cuando Rocío Cortés Núñez, de 25 años, ingresó al nosocomio practicarse el procedimiento.

Todo, como indicaron medios de España, fue de maravilla y su bebé llegó al mundo sin mayores complicaciones. Fue así que los empleados del centro médico se dispusieron a trasladar a la fémina en una camilla usando el ascensor.

Lo malo es que la cama no entró completamente en el artefacto, dejando la parte de la cabecera fuera de este. Lo que nadie previó fue el que dispositivo de cierre de puertas fallaría y elevador comenzara su recorrido sin control.

Rocío Cortés Núñez resultó partida en dos y, como se puede ya intuir, murió en el acto. "Veníamos por una felicidad y nos han quitado una vida", fue lo que comentó uno de los siete hermanos de la víctima a los medios de España.

Los bomberos trabajaron por un par de horas para del elevador. Se conoció que las hijas de la mujer tienen 5 y 4 años.

La Junta de Andalucía ya abrió una pesquisa sobre el incidente que, de seguro, será una inspiración macabra para algunas cintas o franquicias de terror, como Saw.

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