El escritor arequipeño Orlando Mazeyra escribió un libro sobre la pandemia. (Foto: Difusión)
El escritor arequipeño Orlando Mazeyra escribió un libro sobre la pandemia. (Foto: Difusión)

estaba preparando un libro cuando llegó la pandemia y, con eso, la cuarentena. El escritor arequipeño, que se describe como un ansioso, continuó escribiendo con ese ímpetu que lo caracteriza hasta publicar Inmunidad de rebaño. Historias de la pandemia (Aletheya, 2020).

TAMBIÉN LEE: PAULINA FLORES, LA ESCRITORA CHILENA QUE EXPONE EL MALTRATO LABORAL EN LA INDUSTRIA PESQUERA CON LA NOVELA ‘ISLA DECEPCIÓN’

¿Inmunidad de rebaño fue escrita durante la pandemia? Porque hay tres bloques: antes, durante y después de la cuarentena.

Hay unos textos que había escrito en enero y febrero, mucho antes que nos manden a cuarentena; los otros fueron escritos después. Tampoco me he impuesto escribir sobre este tema porque sé de muchos escritores que se bloquearon en esta etapa y se preguntaban de qué sirve escribir si nos estamos muriendo. Pero creo que ahora es cuando más importa, decirme a mí mismo: voy a intentar entender lo que me está pasando y tratar de acomodarme a esta situación inédita. Era ponerme a prueba.

Tanto así que le pones fechas a los cuentos.

Hay escritores que no les gusta que fechen sus historias, a mí sí me gusta. Hay editores que tampoco les agrada.

En Inmunidad de rebaño se nota que quieres dar a conocer que Arequipa sigue siendo esta ciudad machista y homofóbica.

Sí. Oswaldo Reynoso me dijo que se fue a Lima huyendo de Arequipa. Yo fui amigo de Oswaldo y fue una experiencia que la viví de cerca, creo que murió con esa culpa que era el leitmotiv de su obra. En Arequipa la sociedad es muy machista, conservadora y muy patriarcal. Si nos ponemos al lado de Lima, aún estamos en las cavernas. También tiene que ver que la sociedad arequipeña es muy católica.

TAMBIÉN LEE: FRANCISCO IZQUIERDO QUEA: “LA ESCRITURA ES UN OFICIO POCO RECONOCIDO” | ENTREVISTA

En el libro también cuentas cuando fuiste a buscar trabajo porque habías jalado unos cursos y debías pagarte los estudios.

Fui con mi corbatita, mi camisita, era el más formal. Cuando aparecí pensaron que yo los iba a entrevistar, fue algo insólito. Les tuve que contar que yo también había ido a buscar trabajo. En las entrevistas me contestaban que esas chambas no eran para mí. Cómo es el Perú. Aquí nos dejamos llevar mucho por la vestimenta.

Esa mirada discriminadora.

Sí, como si uno se ganara el respeto por la ropa que trae.

Volviendo a Inmunidad de rebaño, también está el sufrimiento que todos hemos vivido durante la pandemia.

Yo soy ansioso. Me acuerdo cuando Jorge Bruce decía que la gente que es ansiosa por su propia naturaleza está mejor preparada para enfrentar una pandemia porque siempre tiene miedo a la incertidumbre. Tal vez los ansiosos estamos mejor preparados para esa sensación de choque con la realidad, aunque definitivamente el encierro nos ha chocado a todos: te pones irascible, te deprimes, te descontrolas. Hay momentos en que todos nos preguntábamos cuándo iba a terminar esto.

Hemos estado, en cierta manera, encarcelados. Así me sentí después de leer Inmunidad de rebaño.

También se escribe, entre otras cosas, para conectar. Como casi todos hemos pasado por lo mismo nos sentimos identificados con los cuentos. No tienes que ser depresivo o ansioso para sentirte identificado con los personajes de Inmunidad de rebaño porque la pandemia nos ha maltratado a todos, hasta al ser más urbano, más tranquilo, lo ha puesto a prueba de una manera horrible.

'Inmunidad de rebaño. Historias de la pandemia' fue publicado por la editorial independiente Aletheya. Mazeyra también acaba de publicar 'El niño de La Arboleda' con la editorial Pesopluma. (Foto: Orlando Mazeyra)
'Inmunidad de rebaño. Historias de la pandemia' fue publicado por la editorial independiente Aletheya. Mazeyra también acaba de publicar 'El niño de La Arboleda' con la editorial Pesopluma. (Foto: Orlando Mazeyra)

EL FÚTBOL EN LA LITERATURA

Orlando, eres futbolero e hincha del Melgar.

El fútbol es mi primera pasión. Cuando era niño, una tía, que falleció de la COVID-19, me regaló El principito, pero luego no supe nada literario hasta la secundaria que empecé a leer a García Márquez, Onetti, Ribeyro y a mi gran amigo Oswaldo Reynoso. Mi primera pasión fue el fútbol luego llegó la literatura. Maradona decía que cuando uno juega con sus amigos en la canchita de tierra y empieza a rodar la pelota, se van todos los problemas. La vida se te va en el juego.

Lo que contó Maradona también se aplica a la literatura.

Sí, sientes que vas encontrando las frases y los diálogos y, a la par, te olvidas de todo lo que está a tu alrededor. La literatura es muy parecida al fútbol.

Además, tienes un par de cuentos dedicado a Bernardo Cuesta.

Cuesta nos dio el segundo título en la historia de Melgar, en 2015, ganándole a Sporting Cristal sobre la hora. Es el mejor 9 de la historia del Melgar. Va ser bien difícil que otro lo supere porque es el goleador histórico del equipo de mis amores.

FIL GUADALAJARA

¿Qué opinas sobre lo que pasó en la FIL Guadalajara?

Me parece bien esa idea de que no se repita el plato. Si ya estuvieron en las ferias del libro de Santiago de Chile y Buenos Aires, que vaya otro en tu lugar. Tal como en el fútbol, vas rotando. Hubo comentarios totalmente desatinados como si la literatura fuera una carrera de caballos.

Regionalmente tenemos muy buenos escritores y escritoras.

Me parece excelente que haya gente de todas las regiones que estén en la FIL Guadalajara. Creo que lo que le faltó al exministro de Cultura Ciro Gálvez es estar preparado, alguien que lo asesore. Puede tener muy buenas intenciones, pero también hay un destrato porque no te pueden invitar y luego te saquen a la mala. Aunque también hay que ser críticos con los eventos privados literarios como el Hay Festival Arequipa. Nunca se han solidarizado conmigo cuando no he sido invitado al Hay Festival, ¿por qué me debería solidarizar con los escritores limeños?

¿Alguien te lo pidió?

A mí me preguntaron si me iba a solidarizar con los escritores y escritoras que sacaron de la lista de la FIL Guadalajara que, seguramente, la están pasando mal porque es una falta de respeto, pero sería torpe de mi parte solidarizarme con personas que nunca se han solidarizado conmigo. En mi caso, no me parece pertinente. Hay que ser solidarios siempre no solamente cuando nos convenga o tocan a mis amigos.

VARGAS LLOSA

Es inevitable hablar de tu paisano Vargas Llosa. ¿Crees que se debe apartar la obra de la vida del escritor? Ahora que hablamos del Nobel me estoy acordando de Borges.

Borges era racista, aceptó una condecoración de Pinochet, decía que creía en la dictadura y que era lo mejor que le podía pasar a Argentina. Si por eso vamos a dejar de leer El Aleph, estamos mal. Yo voy en el camino de Martín Kohan: él dice que se puede leer al autor disociándolo del ser humano. Sin embargo, no todos creen eso. Entonces, ¿qué haríamos con otros tantos escritores, además de Vargas Llosa, por sus posiciones políticas e ideas?

A raíz de la segunda vuelta pidieron que le quiten el nombre de la biblioteca regional y le pongan el nombre de Arguedas o Ciro Alegría, pero considero que es un desatino porque él está regalando sus libros. El valor de esa biblioteca personal es cuantioso. Como te decía: nos falta un poco de criterio.

TAMBIÉN LEE: