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La maldición de las vicepresidentas | Historias nunca contadas 

El periodista de investigación Miguel Ramírez habla sobre el papel de Mercedes Aráoz Marisol Espinoza en la vicepresidencia de la República. 

Espinoza era la primera vicepresidenta de Ollanta Humala y Aráoz de Martín Vizcarra.
Mercedes Araoz
Marisol Espinoza

Las vidas de las excongresistas Marisol Espinoza y Mercedes Aráoz tienen un denominador común: ambas llegaron a ser vicepresidentas, adoraban a sus presidentes, pero terminaron a las patadas y ellas mismas sepultaron sus trayectorias políticas.

Espinoza era la primera vicepresidenta de Ollanta Humala y Aráoz de Martín Vizcarra.

Marisol Espinoza fue clave durante la campaña electoral de Humala en el 2011, que lo llevó a la presidencia. Recorrieron el país juntos y sufrieron los ataques arteros de su principal rival, Keiko Fujimori, y del mismo Alan García, quien era presidente de la República y apoyaba a la lideresa fujimorista.

Todo era felicidad entre ellos. Cuando iniciaron su gobierno, Espinoza le pidió a Humala ser presidenta de la Comisión de Presupuesto, un organismo clave que le permitía incluir obras públicas a favor de su región, Piura.
Según fuentes del humalismo, al año siguiente Espinoza quiso repetir el plato, pese a que había una disposición interna de su bancada para que las presidencias en las comisiones fueran rotativas. 

Como se lo negaron, quiso ser presidenta del Congreso. Empezó a realizar movidas internas en su partido. Humala se enteró y la desautorizó. A partir de ahí, Espinoza se volvió su enemiga. Salió a los medios a despotricar contra el mandatario y su esposa Nadine Heredia, y renunció a su agrupación.

Hace dos semanas, Espinoza cavó su tumba política: se alineó con el fujimorismo y votó en contra del adelanto de elecciones. Hoy ya no es congresista.

Paradojas de la vida. En el caso de Mercedes Aráoz, fue ella quien el 2016 le pidió a Pedro Pablo Kuczynski incluir a Martín Vizcarra en la plancha presidencial. 

Durante la campaña electoral, Aráoz y Vizcarra se hicieron grandes amigos. Meche Aráoz ha contado que el 22 de marzo del 2016, tres semanas antes de la primera vuelta, Vizcarra no tenía con quién celebrar su cumpleaños. Estaba en Lima solo, alejado de su familia. 

Ella lo invitó a festejar su onomástico. Desde ese momento, Meche lo empezó a llamar ‘hermanito’: ese mismo día era el cumpleaños de su hermana menor.

Hasta comían del mismo plato. Cuando Meche comía su plato hasta la mitad, Vizcarra la ayudaba a terminarlo. 

Su amistad se rompió el 28 de julio pasado cuando el presidente Vizcarra anunció que presentaría una propuesta para adelantar las elecciones. Aráoz se quedó estupefacta en su curul y luego salió a denunciar que Vizcarra no le había consultado esa medida.

La semana pasada, cuando el mandatario disolvió el Congreso y el fujimorismo lo ‘suspendió’ por un año, Aráoz asumió la presidencia de la República. Después se dio cuenta que eso era ilegal y renunció a su cargo. Fue el hazmerreír. Y hasta reconoció que la mayoría de la población la odia.

Las dos ‘MM’ (Marisol y Mercedes) pasarán a la historia del olvido por sus ambiciones políticas. Nos vemos el otro martes.

* Los artículos firmados y/o de opinión son de exclusiva responsabilidad de sus autores.

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