‘Las mil y una de Ruckelly’: Ojo a estas historias de dos grandes referentes de la selección peruana

Lee la columna de Ruckelly, con las más interesantes historias del deporte nacional. Hoy nos habla sobre José Velásquez y Hugo Sotil.

‘Las mil y una de Ruckelly’: Ojo a estas historias de dos grandes referentes de la selección peruana

‘Las mil y una de Ruckelly’: Ojo a estas historias de dos grandes referentes de la selección peruana

‘Las mil y una de Ruckelly’: Ojo a estas historias de dos grandes referentes de la selección peruana

A SUS ÓRDENES, PATRÓN
En todo equipo existen los ‘referentes’, los ‘pesos pesados’, los ‘experimentados’. Se la juegan por el entrenador o hacen ‘camitas’. Sugieren cambios tácticos o, simplemente, se tiran para atrás. En 1978, la selección se alistaba para el Mundial de Argentina y los amistosos previos habían sido un desastre. Perdimos 2-1 y 3-1 con los albicelestes y un contundente 3-0 con Brasil en el ‘Maracaná’. El DT Marcos Calderón no dormía de la preocupación. Solo quedaban 30 días para el debut mundialista y el equipo no funcionaba. Su once base era el que había ganado la Copa América en 1975, pero los tiempos habían cambiado. Fue José Velásquez, con sus 26 años, quien se atrevió a darle ‘consejos’. Durante la concentración, el volante tocó la puerta del cuarto del entrenador.

“Profe’ tenemos que hablar. El equipo no está bien, creo que hay que hacer algunos cambios... Corremos mucho en la cancha, no tocamos y nuestro estilo de juego es el de Alianza Lima... Creo que deberían entrar Jaime (Duarte), César (Cueto) y Guillermo (La Rosa), y salir (José) Navarro, (Alfredo) Quesada y Percy (Rojas). Con esos cambios, nos irá mejor...”, dijo el ‘Patrón’. Don Marcos no respondió y Velásquez se mandó con todo.

“La mayoría pensamos así, si no se hacen esos cambios mejor no me ponga, porque nos va a ir mal. Ya usted vea lo que hace”, sentenció el jugador y se retiró de la habitación. El técnico se quedó pensativo. A los minutos, volvieron a tocar su puerta. Teófilo Cubillas, más diplomático que el ‘Patrón’, le propuso lo mismo a Calderón. El DT entendió el mensaje: o aceptaba las sugerencias o se exponía a una posible ‘cama’. En la fase de grupos del Mundial, con Cueto, Cubillas, Duarte, Velásquez y La Rosa, ganamos 3-1 a Escocia, 0-0 con Holanda y goleamos 4-0 a Irán. La revista ‘El Gráfico’ y la prensa internacional consideró a la volante peruana como la mejor del torneo. En los siguientes partidos no nos fue bien, hasta nos ‘comimos’ una goleada histórica ante Argentina, pero Velásquez había demostrado buen ojo para armar un equipo. En los 90, el ‘Patrón’ tuvo algunas experiencias dirigiendo y hasta fue asistente de la selección que comandó ‘Pacho’ Maturana, sin embargo ‘su ojo’ no volvió a ver tan bien como en Argentina 78.

NO LO HICIERON CHOLITO
Ronaldinho, Beckham, Maradona. La rompieron dentro y fuera de las canchas. Millones de fans los siguen en las redes sociales y las empresas los buscan para contratarlos como imagen. En el mundo actual, Messi, Neymar y Cristiano se llevan millones por auspiciadores y en el Perú, Paolo Guerrero es el abanderado en el rubro. Pero no es el único. El gran Hugo Sotil hace tres décadas que dejó la pelotita, sin embargo su entrega por la selección y su inolvidable paso por el Barcelona de España aún le sigue dando réditos. Hace poco un banco transnacional hizo un convenio con el club azulgrana y decidió contratar al ‘Cholo’ como su imagen.

“De dinero no hablen nada conmigo. Tengo una persona que me ve ese tema. Una administradora de mi confianza, ella se encargará del trato”, les aclaró el exdelantero. Los ejecutivos negociaron con su manager el contrato: 25 mil dólares por ir a la conferencia de prensa y cumplir puntualmente con los eventos. Cuando fueron a cobrar el cheque, ella fue claro con Sotil: “No se olvide que me corresponde el 20 por ciento de lo que va a cobrar”.

El ex Barcelona, sabiendo que su representante era amiga de la casa, le hizo una propuesta: “Hija, no te preocupes. Tendrás tus 5 mil dólares y te regalaré 2 mil más, pero hazme un favor. A mi señora le dices que el banco me pagó 15 mil, a ti te di 5 mil y así solo le doy 10 mil a ella. Déjame 8 luquitas para mis cervecitas, porque después no veo ni un ‘mango’ y estos negocios me dan mucha sed”. Ella aceptó, el ‘Cholito’ se fue feliz y como siempre, supo sacarle la vuelta a la adversidad.

VOLVER A LA PORTADA DE TROME.PE

Si te interesó lo que acabas de leer, puedes seguir nuestras últimas publicaciones por Facebook, Twitter, y puedes suscribirte aquí a nuestro newsletter.

Ir a portada