Tatiana Alemán sonríe en una entrevista con Trome en la que habló de todo (Foto: Allengino Quintana)
Tatiana Alemán sonríe en una entrevista con Trome en la que habló de todo (Foto: Allengino Quintana)

El camino a San Borja nos hizo sentir el rigor del frío limeño. Íbamos con las lunas del auto subidas al máximo y escuchando un tema en inglés de los años ochenta. Cuando el Waze nos anunciaba la proximidad de nuestro destino, empezamos a definir nuestra primera pregunta para. Y en esa exploración, nos vimos sentados frente a una chica de hoy, empoderada gracias a su talento y amor profesional y también enfrentándose a la vida, con el orgullo que le da ser mujer.

Tatiana, dinos algo que nadie sepa de ti.

Soy tímida.

Imposible creerlo.

Jamás voy a ir sola a una reunión.

¿Tanto así?

Y le pido a mi novio que no se vaya de mi lado.

¿Tus amigos y amigas ya lo saben?

En las fiestas familiares me llaman para que tome la palabra y les digo que no.

¿Te sucede a menudo?

Mi prima quería que hable en su boda, encima soy supersensible.

¿Otra situación parecida?

Fui madrina de mi sobrina y pasó lo mismo. Dije hola y ya estaba llorando.

¿Y en tu cumpleaños?

Solo menciono: ‘Gracias por venir’.

Imagino que siendo como eres, ¿qué fuerte debió ser esa exposición cuando estabas conduciendo ‘Cuarto poder’?

La gente se enfoca por cómo te ves, si subiste o bajaste de peso o quizá porque te pintaste el cabello.

¿No se centran en tu trabajo?

Yo leía y pensaba: ‘Critica mi contenido’.

¿Te sentías mal?

Al principio sí les hacía caso a las redes.

¿Luego?

Me di cuenta de que son personas que no me suman y llegué a esta conclusión.

¿Cuál?

Me importa lo que piense y opine mi entorno.

DE UN CANAL DE CABLE A LA SEÑAL ABIERTA

¿Te cambió la vida?

Pasar de un canal de cable a señal abierta, te das cuenta de que la exposición es mayor y el raje igual.

Eso es la fama y la debes sentir en las calles.

En la televisión salgo sumamente maquillada, peinada y en el día a día no paro así y la gente no se da cuenta de mi presencia.

¿Te gusta ser reconocida?

Tiene su encanto.

Tatiana confesó que algunas veces le piden selfis por las calles. (Foto: Allengino Quintana /@gec)
Tatiana confesó que algunas veces le piden selfis por las calles. (Foto: Allengino Quintana /@gec)

¿Te piden selfis?

Algunas veces y mi chico ayuda.

Surgen los auspicios.

Alguna marca me envía para que pruebe su producto. Lo que publicito es porque he comprobado que es bueno.

¿Tienes club de fans?

No sé.

Pero hay muchos ‘embobados’ contigo...

Me escriben: ‘Te quiero conocer’ o ‘Estoy por acá, vente’.

UN ANCIANO DE 70 AÑOS

¿Ninguno terminó obsesionado?

Hace años, cuando estaba en RPP, me llegó un arreglo de rosas a mi casa.

¿Quién era?

Lo firmaba alguien que no tenía ni idea quién era.

¿Acosador?

Me decía: ‘Te he visto yendo al gimnasio’, ‘Caminando por tal lado’.

¿Cómo resolviste el tema?

Una amiga que había pasado por una situación similar me recomendó que lo bloquee.

¿Lo ubicaste?

Lo encontré en su Facebook y al ingresar al Reniec con su nombre completo me enteré de que tenía 70 años.

Dijiste que te vio yendo al gym, ¿eres deportista?

La verdad que fui por un momento, pero más me gustan los deportes solitarios.

¿Por ejemplo?

Tenis o correr.

A Tatiana Alemán solo le importa y opina lo que piense su entorno. (Foto: Allengino Quintana /@gec)
A Tatiana Alemán solo le importa y opina lo que piense su entorno. (Foto: Allengino Quintana /@gec)

Es cierto que las mujeres, en el semáforo, ¿aprovechan para pintarse las uñas?

Y los hombres revisan el celular.

O sea sí lo haces.

Hasta me he maquillado, porque ahora te indica el tiempo para cambiar de luz.

¿Comentario machista que más has escuchado?

Toda mujer tiene que cocinar.

¿Y tú sabes hacerlo?

Lo básico, de hambre no me voy a morir.

¿Demoras cuando vas a comprar ropa?

Miro algo y no busco más, porque sino me mareo.

¿Por qué, en una tienda de ropa, la pareja va atrás cargando las bolsas?

Ustedes son más fuertes y además, a dos manos, todo es más veloz, ja, ja.

Gracias por tus ‘confesiones’.

Un gusto poder conversar con ustedes.

Final de una charla entretenida, pero a la vez profunda. Es admiradora de su género, sin enfrentarse al otro. Como aseguró Indira Ghandi: “Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad”.

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